Benzemá regresaba nuevamente a la que fue su casa, Gerland le ovacionó en la salida como reconocimiento al gran cariño que le tienen. Al minuto esa ovación y alegría de ver al hijo prodigo se convirtió en preocupación al comprobar como perforaba la meta de Lloris en una jugada personal. El gol era el primero que hacia el Real Madrid en Lyon y puede ser decisivo en el partido de vuelta.

La anotación del punta francés lastraba al Olympique que tuvo que lanzarse en busca del empate y este llegó en el minuto 83, un despiste defensivo a balón parado que envió a la red Gomis que de esa manera hacia las tablas y abría un poco más la batalla en el Bernabéu.

Se nota que tanto Olympique de Lyon y Real Madrid han cambiado, el primero está inmerso en una temporada que no es para enmarcar precisamente y el segundo cada vez está mejorando más. Todavía quedan noventa minutos pero todo parece indicar que los hombres de Mourinho tienen muchas posibilidades de estar en la siguiente ronda.

En la capital danesa se disputaba el otro partido del grupo en el que se enfrentaban los locales y el Chelsea de Ancelotti, en las filas “blues” regresaba a la máxima competición oficial Fernando Torres. Pero la gran estrella del partido fue Anelka que hizo los dos goles que deja a las puertas de los cuartos de final al equipo londinense. El Copenhague por su parte cedió el dominio del partido a los ingleses y no fue para nada el conjunto que maravilló en el grupo del Barça.