Este domingo debutaba en la liga BBVA, Wilfredo “Willy” Caballero en la portería del Málaga y para todos los diarios deportivos malagueños fue el mejor del partido. El portero argentino llega tarde a la máxima categoría del fútbol español, al que llegó de la mano del Elche que lo fichó cuando el guardameta era suplente del ”Pato” Abbondanzieri en Boca Juniors.

La ilusión de un joven de 21 años que había sido oro olímpico en Atenas 2004 compartiendo portería con Germán Lux, llegaba a Europa para hacerse un nombre en la mejor liga del Mundo. Pero problemas de salud de su hija pequeña le llevaba nuevamente a Argentina durante un año con el Arsenal, el club ilicitano siempre le abrió la puerta para que pudiera estar al lado de su pequeña y esa gratitud la ha pagado con creces durante las últimas cinco temporadas.

Ídolo para la afición franjiverde y consolidado como el mejor portero de la categoría de plata, sonó todos los veranos como futuro fichaje de un club de primera, pero nunca se producía el traspaso deseado. El último tren paró en su andén y Willy no ha querido desaprovecharlo, ahora con los boquerones intentará remontar para salir de los puestos de descenso.

Más vale tarde que nunca y está última oportunidad la aprovechará seguro, en Villarreal ya saben de su habilidad en el uno contra uno; pero todavía queda por descubrir su solidez, solvencia, regularidad y colocación. Este guardameta que muchos descubrirán durante esta media temporada, es un seguro de vida para cualquier club. El Málaga en definitiva ha fichado a un gran jugador y mejor persona.