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La mala racha del Villarreal en liga quedó apartada en la tarde de hoy en el Bay Arena de Leverkusen. Allí se ha disputado el partido de ida de los octavos de final de la UEFA Europa league, el verdugo del Atlético de Madrid tenía que volver a enfrentarse ante un rival español, la anterior eliminatoria le había dejado un buen sabor de boca al equipo de la empresa Bayer y esperaba repetir resultado ante el submarino amarillo.

Garrido arriesgó y dejó en el banquillo a hombres como Nilmar, Cazorla y Cani. Dando entrada al joven Wakaso, desplazando a Borja Valero a banda y al argentino Marco Rubén en punta de ataque junto a Rossi. A pesar de que el Bayer Leverkusen dominó la primera parte y hacía el primer gol obra de Kadlec, el Villarreal supo reponerse y empatar por medio de Rossi antes del descanso.

Viendo que la eliminatoria se podía sentenciar en el partido de ida, el técnico amarillo dio salida a Nilmar y Cazorla en la segunda parte, acierto total ya que el brasileño adelantaba a su equipo en el minuto sesenta y nueve, durando poco la alegría porqué un par de minutos después empataba Castro nuevamente. Parecía que todo se iba a decidir en el Madrigal y con ventaja para los castellonenses, pero Nilmar se empeñó de casi sentenciar la eliminatoria culminando un contragolpe para hacer el definitivo 2-3.

El partido de vuelta puede ser un trámite ahora el dolor de cabeza lo tiene el Bayer Leverkusen, pero ya se sabe lo que dijo Lineker “el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre ganan los alemanes” todavía quedan noventa minutos y el empuje alemán puede poner en dificultades a los hombres de Garrido.