Está imagen que Sergio Ramos ha colgado en las redes sociales, me recuerda a un estadio perdido en una república bananera de los que dibuja Ibañez en los cómics de Mortadelo y Filemón. Un terreno de juego en el que menos césped se puede encontrar cualquier cosa, un topo, patatas o un labriego con sus utensilios de labranza preparado para trabajar.

Fuera de bromas, la UEFA debería de hacérselo mirar, siempre se están fijando en tonterías como sancionar a un jugador por enseñar el mensaje a un compañero lesionado que tiene debajo de la elástica oficial, que los calentadores tengan el mismo color que la indumentaria del club, prohibiendo los pañuelos o bragas al cuello e impidiendo que dos clubes luzcan una camiseta de apoyo a un jugador al que se le ha detectado un tumor.

Pero no puede darse cuenta de que un partido oficial no se puede jugar en unas condiciones como las que ofrece el estadio lituano, es cierto que a la selección local les beneficia un terreno de juego en mala condiciones para impedir que nuestra selección haga su juego, pero una cosa es dejar el césped alto y otra que directamente no exista la hierba.

Y no me gustaría que pensaseis que estos jugadores tienen que hacerlo en cualquier circunstancia y que no debería pensar en favorecerles con un tapete en un estado excelente. Estáis en toda la razón de pensarlo e incluso por mi parte estoy a la expectativa de lo que ocurrirá mañana, me llama la atención cuál será la forma de jugar de los hombres de Del Bosque ante un rival inferior en un terreno de juego pésimo.

La UEFA debería de empezar a cuidar estos pequeños detalles que devalúan la competición más importante a nivel de selecciones de Europa, un mensaje de ánimo en una camiseta no perjudica ni al espectáculo, ni al fútbol. Pero el estadio Darius ir Girena sí.