Ayer se hizo pública la compra del Getafe por parte de un grupo dubaití por un valor que oscila entre los 70 y 90 millones de euros. No es ni la primera, ni la única compra por parte de los petrodólares de un club de la máxima categoría del fútbol nacional, equipos como el Racing, Málaga por poner un ejemplo ya fueron adquiridos por fortunas extranjeras que están aportando su dinero en este país.

La gestión del grupo que dirige  Sheikh Butti Bin Suhail Al Maktoum se valorará a su debido tiempo.Pero en esta época de crisis económica en nuestro fútbol nacional por culpa de la mala gestión de nuestros dirigentes, hacen que los clubes que antes eran de los aficionados y que cuando se convirtieron en sociedades anónimas deportivas fueron comprados por empresarios locales, ahora sean compradas para salvar su situación por grupos extranjeros encaprichados por nuestra liga.

Y no quiero decir con esto que el Getafe este mal gestionado, es de los pocos equipos que en esta época sigue pagando religiosamente a sus trabajadores. Pero Ángel Torres parece que ya no puede hacer magia con los ingresos que llegan al Coliseum y ha tenido que buscar fuera, lo que no consigue en casa. Después de una gestión brillante, llevando a su equipo a Primera división, manteniéndolo y sobretodo llegando a jugar competición europea. Es la hora de dar un salto de calidad que sin el dinero árabe no se podría realizar.

Las dudas existenciales de la afición son saber si el jeque se cansará de aportar dinero y si su gestión será buena. Pero para ello tenemos dos equipos con capital extranjero y que ya están gestionando equipos como el Málaga y el Racing de Santander.

En la capital del Sol están más que contentos con Al-Thani que ha invertido mucho euros en el club y es querido por la afición blanquiazul, que ven como se está preocupando en que el equipo no baje con grandes inversiones. En invierno y con el equipo en descenso, se limitó a fichar entre otros a jugadores contrastados como Baptista, Demichelis y el mejor portero que militaba en la división de plata como Willy Caballero. En estos momentos siguen luchando por no descender pero la inercia de menos a más, nos señala que pueden llegar al objetivo.

En Santander no pueden decir lo mismo de Ali Syed, desde el inicio empezó mal con las celebraciones demasiado efusivas en el palco, pueden llegar a ser simpáticas pero las composturas hay que saber guardarlas. Pero la afición se siente engañada ante un hombre que llegó prometiendo el oro y el moro, en estos momentos no está dando señales de vida y nadie sabe de su paradero en la capital cántabra.

En su llegada al club negoció con la agencia tributaria el pago de la deuda en plazos para hacerlo en un sólo año, pero su espantada ha forzado al Racing a pedir un crédito para poder hacer el pago, encima los jugadores no están al día y la preocupación se ha instalado en el Sardinero.

Son dos gestiones distintas de capital extranjero, una es satisfactoria y la otro negativa, así que habrá que esperar si el nuevo dueño del club getafense sabrá gestionar a la entidad. Para empezar ya ha hecho algo que no han hecho los otros, modificar el escudo y el nombre del club al de Getafe Team Dubai.