Sí, se nos acaba el mago Valerón, está llegando el final de su carrera deportiva y eso me da verdadera pena, ya que siempre he disfrutado con él sobre el tapete y su particular forma de jugar con unos movimientos muy característicos que le identificaban del resto de jugadores.

Destacó en el Unión Deportiva Las Palmas y eso le abrió las puertas del Mallorca, el canario hizo una temporada espectacular y un club grande como el Atlético de Madrid se fijo en él, durante dos temporadas militó en las filas rojiblancas en el que sufrió la desgracia del descenso de categoría. En el Vicente Calderón no tuvo la recompensa de hacer buenos cursos y paso sin pena ni gloria por la entidad desde la que partió hacia tierras gallegas. 

En Riazor ha sido uno de los hombres más resolutivos del Dépor campeón de liga, lideró al equipo por Europa y estuvo presente en los momentos más importantes para el club de Riazor. En los últimos años las lesiones no le han dejado jugar los minutos que los coruñeses le necesitan sobre el campo, con la última lesión todo parecía indicar que podría ser la última y que sería la definitiva, la que le haría colgar las botas después de catorce años y con el de este domingo, 350 partidos de liga.

Ahora que se apaga su fútbol, ahora que está cerca su final como jugador profesional, no nos queda otra de darle las gracias por está casi década y media dándonos alegrías y buenos momentos, por esos pases mágicos y su tranquilidad con el balón en los pies que le permitía hacer magia y dar pases a sus compañeros de la nada. Gracias canario.