Como si de una partida de ajedrez se tratase ambos equipos firmaron tablas, en el primer duelo de los que tendrán en los próximos días. Un empate que beneficia a todas luces a los culés que mantienen la distancia de ocho puntos ante su eterno rival, de esta manera sentencia si había alguna duda la liga.

Los aficionados madridistas han acabado ilusionados después del empate de Cristiano Ronaldo, las sensaciones que ha dejado durante el partido han sido de lucha, pundonor y esfuerzo. Con diez desde que Albiol fuera expulsado tras el penalti cometido a Villa, el Real Madrid supo reponerse y a base de sufrimiento y generosidad en dotes físicas, pudo empatar a su rival.

Pero la sensación que dejo el Fútbol Club Barcelona es el de un equipo que no quiso arriesgar, no tenía necesidad de lanzarse al ataque y podía contemporizar a su equipo de cara a los próximos duelos. El gol de Messi hizo que se relajara en exceso y acabara pagándolo en forma de empate. La final de Copa del Rey en Mestalla nos demostrará si verdaderamente ambos equipos están al nivel demostrado esta noche.

Sinceramente no se como ni Messi en una acción que me defraudó en un futbolista del nivel del argentino, debería haber controlado un arrebato innecesario que le llevó a un pelotazo innecesario a la grada del Bernabéu. Pero tampoco entiendo como Pepe acabara el encuentro sin ver ninguna sola tarjeta amarilla.

Los aficionados de ambos clubes ya están pensando en la final de Copa del Rey de Mestalla. Todo está en el aire y ambos con sus armas pueden levantar el trofeo. El miércoles el próximo duelo.