Me preguntaba un amigo en la mañana de hoy, si creía justo la sanción que le ha impuesto la UEFA a Mourinho tras la eliminatoria contra el Fútbol Club Barcelona. Mi contestación si me lo permiten, la desarrollaré en unas líneas, pero de antemano diré que me parecen justas.

Los cinco partidos de sanción al luso son un serio correctivo a todo aquel que critique la labor del máximo organismo futbolístico de Europa. Desde que comenzara la eliminatoria y hasta que acabó, el técnico ha criticado ferozmente los arbitrajes que ha tenido el rival, presionando bajo mi punto de vista al colectivo para que teóricamente “sea más justo” con las decisiones que tome durante el partido.

Pero el planteamiento táctico del Real Madrid en el partido de ida fue nefasto, rácano y de equipo pequeño. El técnico blanco había puesto contra las cuerdas al Barça en la final de Copa del Rey, con un juego físico que desarboló a los azulgranas en una primera parte para enmarcar de los blancos, pero en el Bernabéu decidió jugar al empate a cero.

La expulsión de Pepe avivó en su quijotada lucha ante los arbitrajes europeos que favorecían siempre a su criterio al Barça. Sin acordarse de los partidos en el que él ha salido favorecido, como por ejemplo ante el Chelsea y Barcelona en la Champions de la temporada pasada. El fútbol tiene poca memoria futbolística, pero esta vez se equivocó el mister, queriendo excusar su mal planteamiento en el partido de ida con una expulsión en la que no voy a entrar si lo fue o no.

Cuando osas desafiar a un todopoderoso, por mucho Cid Campeador que quieras parecer, suele ganar el mayor. Más si encima entrenas a un equipo que ha liderado un grupo, que quería hacer una Superliga europea para conseguir más ingresos, cuando la misma entidad es criticada por Platini por el excesivo gasto en fichajes. Es poner las cosas fáciles a un comité resentido y que ha aprovechado el momento para dar una lección.

Cinco partidos, ese es el castigo que recurrirá el Real Madrid para que Mourinho se pueda sentar lo antes posible para dirigir al equipo en la máxima competición continental. Te puede parecer justa una eliminación o no, pero basarse únicamente en las decisiones arbitrales me parece de mal perdedor, pueden equivocarse los colegiados, pero un equipo que ha disparado tres veces a portería en ciento ochenta minutos, me parece un poco bagaje para decir que le han robado.

Y decía que me parecía justo, ha sido el primer técnico que ha pasado de una mera crítica arbitral a pensar en la conspiración masónica en contra de todo lo que huela a blanco. Una conspiración que tiene como fín que el mejor fútbol del continente se proclame campeón. La UEFA ha impuesto un castigo ejemplar a un técnico que ha puesto en tela de juicio la honestidad de la competición. Perdonar pero no digo que no se le favoreciera al Barça, pero sí digo que me parece exagerada esta postura.