Antetodo y creo que ustedes me darán la razón, quiero escribir estas primeras palabras a Eric Abidal que ha vuelto en el partido de hoy a un terreno de juego. El tumor que se le detectó hace más o menos dos meses ha pasado a la historia, su salida al terreno de juego ha sido una victoria contra el cáncer.

Después de ver el partido de esta noche,  me quedo con la sensación de que Mourinho no ha tenido fe en sus jugadores, ni en las virtudes de ellos. El Real Madrid ha estado vivo hasta los últimos compases, es cierto que no han disparado mucho a portería, pero ha sabido jugar este encuentro ante un rival que ha sabido contemporizar el juego y no volverse loco buscando la portería rival.

Casillas fue el gran salvador del Madrid en la primera parte, cuatro intervenciones consecutivas en el último cuarto de hora, salvó a los blancos de llegar al descanso con la eliminatoria resuelta. Fue el hombre del partido y demostró una vez más que es el mejor portero del Mundo.

En la segunda parte llegó la jugada conflictiva, un gol anulado de Higuaín con empate sin goles, alimentará las críticas hacia el arbitraje de la afición madridista. Como pasara en el partido de ida, la acción es muy polémica y hay que ver muchas veces la acció para decidir si es o no, falta de Cristiano sobre Mascherano.

Unos minutos después llegó el gol de Pedro a pase de Iniesta, este gol daba tranquilidad a los barcelonistas que vieron como Marcelo empataba la eliminatoria para dar emoción al tramo final. Pero el Barça no dejó que se acercara a su portería desde ese momento, sin perder las marcas defensivas supo como jugar unos minutos conflictivos para sus intereses, con un gran dominio del balón y teniendo el esférico en la zona del campo blanca.

Y ahora me pregunto, ¿por qué no jugó con esta actitud el Madrid en el partido de ida?  Tal vez se hubiera llevado el mismo resultado, pero las sensaciones serían diferentes. En mi modesta opinión pudo haber sido más arriesgado el luso en esta eliminatoria, su racanería en el partido de ida privó a su afición de ver a una versión mejor de su equipo.

El Barça hizo un gran partido, no necesitó buscar mucho más la portería de Casillas, hizo sus ocasiones pero no quiso que su rival le pillara la retaguardia. Tuvo la posesión del balón e intentó con un rondo tras otro enfriar el partido, desde el momento en el que encajó el gol y no dejó que se acercaran a su portería. Xavi, Iniesta y Messi se ofrecían una y otra vez para tener la posesión del balón y dominar la última media hora.

Podemos decir que ha sido el partido más límpio de los cuatro, no hubo acciones de excesiva dureza por ninguna parte y eso se agradece después de estas tres últimas semanas de tensión. Por fin se pudo ver a dos equipos con dos maneras diferentes de entender el fútbol y mostrando sus armas para llevarse el partido.

Este rally de clásicos termina ganándolo a los puntos el Barça, una victoria para cada uno y dos empates. La liga y el pase a la final para los culés y la Copa del Rey para el Real Madrid. El Barça volverá a Wembley, el lugar donde se proclamó por primera vez campeón de Europa y ahora buscará su cuarto entorchado.