Llegó el gran final de temporada, la fiesta del fútbol se ha desplazado a Wembley para acabar la temporada futbolística en Europa. En este remodelado estadio se citan los dos mejores equipos de la presente Liga de Campeones, Manchester United y Fútbol Club Barcelona.

Esta noche se sabrá que equipo reinará durante un año en el viejo continente, en un final de curso apasionante y en el que ambos clubes campeones de liga de sus respectivos países, han tenido tiempo de sobra para preparar la final y tener la oportunidad de luchar por ser los campeones.

Los red devils juegan la final en su país, pero en un partido de estos da igual en que ciudad estés, los ánimos están al 50% para ambas escuadras. Alex Ferguson ha buscado en los últimos quince días un plan para parar al Barça y todo apunta que ese plan es conservador, con miedo al posible dominio que pueden tener los blaugranas, incluso está sopesando la idea de que Chicharito Hernández esté en el banquillo y salir con un solo punta, Rooney.

Mientras tanto en los blaugranas jugarán ocho canteranos y el once titular de lujo. Ninguna sola baja para el partido más importante del año y quince días desde la consecución del título para descansar piernas y preparar la batalla de Wembley con plenas garantías de éxito. Messi está en el punto de mira en todo el Mundo, quieren saber si el mejor jugador del momento es capaz de aparecer nuevamente en una gran final y que aumente su corta pero intensa leyenda.

Me alegra mucho ver por las imágenes televisivas a los seguidores blaugranas. Hubiera sido injusto que por culpa de un volcán islandes se quedarán sin acompañar a su equipo en Londres. Pero incluso la madre naturaleza se ha tomado un respiro para presenciar la gran final, respetando a todos aquellos que quisieron viajar.

Ahora sólo queda pedir que sea una gran final y que gane el equipo de Pep Guardiola y traiga a nuestro país una nueva Champions. España manda en el viejo continente y en el Mundo como selección, ahora es el turno de un club de nuestro país para que se mantenga la hegemonía futbolística de la piel de toro.