El Real Madrid ya tiene su particular pasión turca, Nuri Sahin. Nacido de padres emigrantes, el turco-alemán creció en el seno del Borussia Dortmund, excepto en la temporada 2007/08 en el que fue cedido al Feyenoord para que fuera creciendo futbolísticamente.

Para que nos hagamos una idea del jugador que tenemos delante, uno de los más famosos técnicos cazatalentos de Europa, Arsene Wenger, lo denomino hace un par de años el mejor jugador sub-20 del Mundo. Ya ha debutado en la selección turca, incluso tiene el privilegio de ser el jugador más joven que ha debutando marcando gol con la selección otomana y el más joven en debutar en la Bundesliga.

Sahin recupera y distribuye, a pesar de no ser un recuperador nato hace ambas funciones a la perfección. También podemos destacar su alto nivel competitivo y su excelente disparo a media distancia. A pesar de que tiene por delante a Cristiano Ronaldo y no podrá lanzar muchas faltas, destaca también por ser especialista a balón parado.

El único lunar que le veo a Sahin es su irregularidad en el crecimiento como futbolista, ha tenido altibajos como en el año 2007 en la que tuvo que ser cedido al Feyenoord para que siguiera creciendo como jugador. En la Eredivisie hizo una gran campaña y volvió a Dortmund para quedarse.

Jugó el Mundial sub-17 de Perú en el 2005 con Turquía. Meses después de hacerlo y a pesar de la insistencia de la federación alemana, Nuri decide defender la elástica del país de origen de sus padres, por respeto a sus progenitores y por la ilusión que le generaba. Encima el gol que marcó el día de su debut fue ante Alemania.

Si terminará convenciendo a Mourinho puede hacer una pareja perfecta con Xabi Alonso. Así es Nuri Sahin, flamante nuevo fichaje blanco y que tiene ante sí el reto más importante de su carrera deportiva, triunfar en uno de los mejores clubes de todo el Mundo.