Está claro que Mourinho ha encandilado a todo el madridismo, sus palabras son como la de un mesias a sus discipulos y estos la llevan como si fueran los diez mandamientos de Moises. Da igual que fuera sobre los arbitrajes, sobre su guerra particular con Valdano y sobre el fichaje de un nueve, las palabras del luso son deseos para su presidente que sólo tiene ojitos ante su nuevo portavoz deportivo.

La decisión de la junta directiva ha sido destituir a Valdano, la mano derecha de Florentino Pérez ha sido la última víctima del portugués. La influencia del técnico es infinita en el club blanco y sus decisiones sean positivas o negativas son del agrado de los máximos dirigentes del club, pero ¿puede volverse en contra de la entidad? sólo los resultados lo dirán en el futuro, pero un técnico que está considerado el mejor entrenador del planeta y que sólo ha conseguido una Copa del Rey en nuestro país, no debería tener todas las decisiones en un club que ha vivido y vivirá en un futuro sin él.

Desde hoy, toda la autonomía deportiva pasa a manos de José Mourinho y ahora los aciertos y equivocaciones serán de la misma persona, pasando el futuro en el ámbito deportivo a un sólo hilo que puede ser peligroso y contraproducente a un equipo referente a nivel mundial. Si los resultados no acompañan, ¿qué pasará con el club si lo destituyen? una pregunta de difícil contestación, pero por ahora no se contestará, lo único que espero es que los dirigentes no le falle a una masa social ansiosa por recuperar la hegemonía en el fútbol europeo.

¿Y que ha dicho el destituido? que la lucha entre técnico y director deportivo ha sido solucionado por la elección de su presidente y que hay un claro ganador de la batalla, él nunca había pensado en marcharse pero el club ha sido el que ha tomado la decisión. Se va con la conciencia tranquila y con el trabajo bien hecho.