En Balaidos ha concluido el primer partido de los play-off de ascenso a Primera división con el Celta golpeando primero en esta batalla. El partido llegaba con la plantilla viguesa ninguneada por las declaraciones de los jugadores granadinos, en la que indicaban que eran el equipo que deseaban para esta ronda, por considerar ellos que eran más flojos.

Al inicio del partido hubo mucho miedo por parte de ambos, pero el Celta se hizo amo y señor del terreno de juego ante un equipo andaluz que esperaba para salir a la contra con la velocidad de Dani Benítez, buscándolo constantemente. Durante media hora ese fue el panorama, pero el Granada adelantó líneas y buscó la portería rival, incomodando a la defensa celtiña que solventaba bien las oleadas rojiblancas.

La reanudación llegó con los andaluces más adelantados, recuperando el balón cerca de la portería rival pero sin éxito en la ejecución. En esas el conjunto de Herrera devolvía los golpes, pero el técnico hizo tres cambios decisivos que a la vez sorprendentes. El tridente gallego formado por Trashorras, Rodríguez y De Lucas fueron sustituidos en tan sólo diez minutos por Aspas, Michu y Ábalo.

La conexión Ábalo-Michu dio el único gol del partido en el minuto 77 y aunque el empate sin goles hubiera sido un resultado justo, el gol puede ser decisivo en Los Carmenes. Nos queda un gran partido de vuelta en un estadio que mete mucha presión al equipo rival, pero eso será el próximo sábado a las 21:00h.