Según The Sun, Cesc Fábregas ha comentado a sus compañeros del Arsenal que no volverá a jugar para los gunners. Este es el paso definitivo que debe dar un jugador para forzar a su club para poder salir, todo parece indicar que las dos entidades deben salvar esos cinco millones que tienen de diferencias entre la oferta y la demanda.

Varios veranos se está hablando de la posibilidad de ver al catalán en Can Barça, pero esta vez parece que será la definitiva, por la insistencia del jugador para volver a la que fuera su casa futbolística. El mediocentro no quiere viajar a Asia para realizar los partidos de la gira que tiene cerrado su actual club.

Problemas físicos ha alegado para no tener que entrenar, ni viajar con el club. Los medios ingleses no se creen estás molestias y piensan que es una estrategia para meter presión para que acepten la oferta culé. Según The Sun la finalización de este culebrón sería larga y llegaría hasta el mes de agosto.