Otra nueva sorpresa y van tres de tres en estos cuartos de final, esta vez ha sido Brasil la que ha caído eliminada por Paraguay en una tanda de penaltis pésima para los intereses cariocas. Cuatro lanzamientos y cuatro errores, cada uno de ellos el lanzador miraba el césped que era pésimo en La Plata en la noche de hoy.

En el partido en sí los guaranís no tuvieron opciones reales y firmaban la tanda desde el primer minuto, con mucho orden y mucha disciplina defensiva, supo sacar provecho y colarse en unas semifinales en las que no estarán ninguno de los dos grandes. Brasil es un equipo en construcción, renovando desde sus cimientos una selección a la que le falta mucho para llegar al nivel que se le espera. Muchos jugadores jóvenes, con la falta de un organizador nato que haga fácil la salida de balón.

 Aún así se mereció más en esta eliminatoria, tuvo varias ocasiones mientras su rival le entregaba el balón y rezaba para evitar que en una jugada aislada llegará el gol de la victoria de la canarinha. Justo Villar fue el hombre del partido, el guardameta sacó casi todos los balones que llegaban a su portería, cuando no lo conseguía estaba la defensa para sacarlo bajo palos. Paraguay pasó con sus señas de identidad, orden defensivo y presión.