Emoción no ha faltado en este segundo partido de cuartos de final entre dos grandes enemigos como son Argentina y Uruguay. En los primeros compases los charrúas se adelantaron en el marcador por medio del revolucionado “Ruso” Pérez, la albiceleste comenzó a carburar y tomar la posesión del balón con Lionel Messi ejerciendo de crack y liderando para lograr el empate en el minuto 18 por medio de Higuaín.

Messi sólo podía ser detenido a base de faltas, la parroquia argentina lo criticó al termino de los primeros partidos pero hoy han gozado de su juego y se han rendido a la evidencia que es el mejor jugador del mundo. Mientras tanto los hombres que dirige Batista han sufrido en cada ocasión a balón parado que tenían los hombres de Tabárez, llegando el balón al larguero con un cabezazo de Lugano en los minutos finales cuando Uruguay ya estaba jugando con diez.

La expulsion del “Ruso” Pérez ha sido justa. Desde el inicio del partido ha estado jugando con fuego, llegando al límite en cada acción en la que aparecía, perdonando el colegiado su segunda tarjeta en varios momentos, finalmente se quemó y dejó a su equipo con uno menos. Desde la expulsión la albiceleste dejó de atacar y no llegaba cerca del área rival, finalmente y con el larguero charrúa llegamos al final de un primer tiempo que no defraudó a nadie.

Todo lo contrario que los primeros veinte minutos de la reanudación que aburrió a todos, bajando el nivel de juego. La albiceleste no creó jugadas serias de peligro. En esas Batista quitó a Di María por Pastore, desde ese momento Argentina ganó en presencia y dominio, consiguiendo llegar tímidamente a la portería defendida por Muslera.

Cuando todo desembocaba a una prorroga en la que Uruguay seguiría con uno menos, llegó la expulsión de Mascherano en los instantes finales y que igualaban las fuerzas de cara a media hora intensa. Durante la prorroga ninguno de los dos equipo supo como hacer el gol de la victoria, sólo Higuaín lanzó al palo en el que pudo ser el gol de la clasificación.

En la tanda de penalti Muslera paraba el tercer lanzamiento albiceleste, Tévez no lograba batir al guardameta charrúa y el resto de los lanzadores no erraban, de esa manera la anfitriona se va de su Copa América con más sombras que luces en su juego.