Oficialmente se presentó al asturiano como técnico de la Roma. Desde el primer momento ha querido dejar claro a sus tifosis que no viene a imponer el juego del Barça, ya que este estilo se realiza desde que los jugadores ingresan en el club culé y creo que sería erróneo para el nuevo proyecto que comienza en la capital italiana.

Luis Enrique no tiene experiencia en el máximo nivel, con el Barça B consiguió un ascenso a la división de plata de nuestro fútbol más una tercera plaza esta temporada, todo esto más los éxitos de la entidad que preside Rosell hizo que la Roma se fijara en él para su nuevo proyecto.

El máximo mandatario pide paciencia a los aficionados en un proyecto a largo plazo, no es fácil hacer un equipo campeón en los primeros días y seguro que llegarán malos resultados que pondrán contra las cuerdas al bueno de Luis Enrique. En esos momentos debe imperar la cordura, la paciencia es un árbol de raíces amargas pero de frutos muy dulces y el asturiano ha demostrado que es un hombre de mucho carácter y ambicioso, saliendo de la comodidad del Barça para buscar objetivos fuera de nuestras fronteras.