Los viejos rockeros nunca mueren y eso lo demuestra temporada tras temporada el bueno de Raúl González Blanco. Cuando la temporada pasada dio el salto a la Bundesliga después de estar toda su carrera ligado al Real Madrid, todos pensaban que iba a ser para él un cementerio de elefantes, un lugar donde acabar su carrera y en el que no podría conseguir más títulos que llevarse a su palmarés personal.

Pero lejos de eso el eterno siete ha conseguido dos títulos desde que está en Alemania. A pesar de que la Bundesliga no fue positiva para el Schalke 04 que se basó en la Champions y Copa alemana para llevarse las alegrías que necesitaban los aficionados en Gelsenkirchen. La conquista de la Copa daba paso a luchar esta pretemporada por otro título, la Supercopa alemana.

Veinte kilometros separan los estadios de Borussia Dortmund y Schalke 04, disputando ambos el derbi del Rhun, al termino del partido empate sin goles, lo que llevó a la tanda de penaltis en la que los mineros ganaban por 4-3. La actuación de los españoles no fue la prevista y tan sólo Raúl jugó todo el partido, Jurado y Escudero estuvieron en el banquillo, pero el ex-atlético saltó en la segunda parte.

A pesar del empate a cero se pudo ver a un Borussia Dortmund con un nivel igual de exigente que la temporada pasada y no parecía que estuviera en pretemporada, no echó de menos a Sahín en el centro del campo y sólo la gran actuación del sustituto de Neuer, Färhmann, evitaron la derrota del Schalke.