En la noche de hoy se ha proclamado Uruguay campeona de la Copa América en el Monumental en una final que fue suya de principio a fín. Han dominado el partido desde el primer minuto y los goles de Suárez y Forlán, este último por partida doble, hace que los charrúas sumen su decimoquinto título continental.

Tabárez completa dos años para enmarcar con un cuarto puesto en el Mundial y ahora proclamándose campeón en una cita en la que ha ido de menos a más, eliminando por el camino a la gran favorita y rival como es Argentina. La clave uruguaya no ha sido tan sólo el potencial de ataque que tiene con la dupla que cualquier equipo suspira por tener como son Suárez y Forlán, sino por la competitividad, presión, ataque y confianza en todas sus líneas.

Más de un año hacía que Forlán no marcaba con la celeste, en este torneo la afición comenzaba a pensar en la posibilidad de que Diego se estuviera obsesionando con el gol, pero en el partido más importante apareció y lo hizo como lo hacen los líderes, llevando al equipo hasta el título marcando por partida doble.

Desde el pitido inicial los hombres de Tabárez quisieron el partido, queriendo demostrar desde el primer toque de balón que iban a ser los campeones ante un rival que no ha ganado ningún encuentro en esta edición y que hoy tampoco ha estado en el nivel que se esperaba. Demasiado defensivo y con mucho miedo a encajar un gol, estaba mirándose en el reflejo de su técnico que no ha sido valiente en todo el campeonato.